Por CESPEDES MONTENEGRO MARIANA • 30/07/2025 • Actualizado 27/08/2025
Inicialmente Francia fue un período de profundos cambios sociales y políticos, marcado por la crisis del antiguo régimen y la lucha por la igualdad y la libertad. La toma de la bastilla marcó el inicio de la revolución, fue impulsada por la burguesía, que buscaba acabar con la monarquía absoluta y los privilegios de la nobleza y el clero. La revolución francesa marcó el fin del absolutismo monárquico y el inicio de la república, con la proclamación de derechos fundamentales y la soberanía popular.
Palabras clave: Soberanía del pueblo, democracia, revolución
Personas importantes como Rousseau cuestionaba la monarquía y proponia la democracia. Luis XVI no supo manejar la crisis ni hacer reformas efectivas. El estado estaba en bancarrota y la población sufría por los altos precios y el desempleo lo que marcó el inicio de la revolución.
Así como una olla a presión acumula vapor hasta que, si no sé libera, explota violentamente, de igual manera la sociedad francesa del siglo XVIII acumuló tensiones sociales, económicas y políticas hasta que exploto en forma de una revolución.
Así como un edificio antiguo y deteriorado termina por derrumbarse si no se le hacen reparaciones, del mismo modo el antiguo régimen de Francia colapso por que no se modernizo ni se adapto a las necesidades del pueblo.
Con toda la presión, las tensiones y el disgusto, las personas decidieron pensar en un cambio para mejorar su calidad de vida.
Cuando las personas hicieron la revolución pudieron lograr lo que querían, hubo igualdad, libertad, sus condiciones de vida mejoraron mucho y fueron felices.
La revolución francesa dio origen a nuestros conceptos contemporáneos de libertad, fraternidad e igualdad, y sirvió como referencia para evaluar todas las revoluciones posteriores. La revuelta social trastocó el orden social y político anterior; fue una revolución popular que dio origen al concepto de nacionalismo.